Busco personal para limpiar vitrinas y exhibidores de una tienda antes de la apertura

Busco personal para limpiar vitrinas y exhibidores de una tienda antes de la apertura

Mantener vitrinas y exhibidores impecables antes de abrir una tienda requiere puntualidad, cuidado y atención a pequeños detalles. Una huella o superficie descuidada puede modificar la presentación de toda la exhibición.

Por eso, este trabajo va mucho más allá de pasar un paño rápidamente. ¿Qué funciones puede desempeñar el personal y cuáles son las características que conviene buscar? Hay varios aspectos importantes que considerar.

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La limpieza previa a la apertura puede distribuirse entre diferentes trabajadores dependiendo del tamaño de la tienda, la cantidad de vitrinas, los materiales presentes y las tareas contratadas. Cada función contribuye de una manera diferente a conseguir que el establecimiento esté preparado para recibir clientes.

Personal para limpieza de vitrinas antes de la apertura

El personal encargado de limpiar vitrinas antes de la apertura tiene como objetivo preparar las superficies visibles de la tienda antes de la llegada de los clientes. Su trabajo puede incluir retirar polvo, huellas y otras marcas de los cristales accesibles utilizando los productos y herramientas autorizados para cada superficie. La puntualidad resulta especialmente importante porque las tareas deben finalizar dentro del periodo establecido por la tienda y sin interferir con la apertura. Para trabajar con eficiencia, la persona puede seguir una secuencia definida, comenzando por determinadas vitrinas y avanzando hasta completar el área asignada. Este método disminuye el riesgo de olvidar una superficie y facilita revisar el resultado antes de pasar a otra zona. Cuando existen diferentes tipos de vidrio, marcos, acabados o elementos decorativos, es fundamental respetar las instrucciones específicas de limpieza.

También se necesita cuidado alrededor de los productos exhibidos. La función de limpiar una vitrina no implica necesariamente mover mercancía, desmontar decoraciones o reorganizar una presentación. Si es necesario retirar algún artículo para acceder a una superficie, esa actividad debería estar previamente autorizada y seguir el procedimiento de la tienda. Esto resulta particularmente importante cuando existen objetos frágiles, costosos o colocados de acuerdo con un diseño específico. El trabajador debe evitar apoyar herramientas sobre mercancía y mantener los productos de limpieza en lugares donde no puedan derramarse accidentalmente. Asimismo, no debería utilizar sustancias desconocidas o combinar productos por iniciativa propia. Una superficie transparente puede parecer resistente, pero determinados recubrimientos, películas o acabados requieren métodos particulares.

Antes de considerar terminada una vitrina, conviene observarla desde distintos ángulos y bajo la iluminación disponible. Algunas marcas solamente aparecen cuando cambia el reflejo. Esta revisión final distingue una limpieza rápida de un trabajo cuidadoso. Si se detecta una grieta, pieza suelta o cualquier daño, lo adecuado es comunicarlo al responsable en lugar de intentar repararlo sin autorización. La persona también necesita dejar despejada la zona para que el establecimiento pueda abrir sin obstáculos. Sin embargo, las vitrinas exteriores o principales representan solamente una parte del trabajo. Dentro de la tienda existen exhibidores que también acumulan polvo y huellas y requieren un cuidado diferente.

Auxiliar de limpieza de exhibidores interiores

El auxiliar de exhibidores interiores trabaja sobre las superficies donde se presentan productos dentro del establecimiento. Estas pueden incluir estantes, bases, mesas de exhibición, paneles accesibles y otros elementos contemplados en la rutina de limpieza. La primera responsabilidad consiste en conocer qué zonas están incluidas y qué materiales pueden utilizarse en cada una. Un exhibidor de vidrio no necesariamente se limpia de la misma manera que uno de madera, metal, acrílico u otro acabado. Seguir las indicaciones proporcionadas ayuda a evitar rayones, manchas o deterioro. La persona debe avanzar con atención, especialmente cuando la mercancía ya se encuentra colocada. Si los productos no pueden moverse, tendrá que limpiar únicamente las áreas accesibles según las instrucciones recibidas.

Cuando el movimiento de artículos sí forma parte del procedimiento, resulta conveniente hacerlo de forma controlada. El trabajador necesita saber dónde estaba cada pieza y devolverla exactamente al lugar indicado, salvo que el personal de tienda sea responsable de esa tarea. No debería cambiar precios, etiquetas, señalización ni elementos de presentación por iniciativa propia. Si encuentra un producto caído, deteriorado o aparentemente fuera de lugar, puede comunicarlo al encargado. Esta separación de responsabilidades evita que una tarea de limpieza termine alterando el trabajo de quienes organizan la mercancía. Además, cualquier artículo encontrado durante la jornada debe manejarse según las políticas internas.

El horario previo a la apertura puede ser limitado. Por ello, una rutina organizada permite dedicar suficiente atención a cada zona sin retrasar otras tareas. El auxiliar puede dividir el espacio por secciones y marcar mentalmente un orden de trabajo. Si una superficie requiere una intervención especial que no puede completarse dentro de la limpieza rutinaria, conviene reportarla para que se programe adecuadamente. Esta capacidad para distinguir prioridades resulta útil en establecimientos grandes. Una vez atendidos los exhibidores, todavía queda un elemento que suele revelar inmediatamente cualquier descuido: los cristales y espejos ubicados en diferentes puntos del local.

Limpiador de cristales y espejos comerciales

El limpiador de cristales y espejos se concentra en superficies donde las huellas, polvo y marcas son especialmente visibles. Puede trabajar en espejos interiores, paneles de vidrio, puertas y otras áreas incluidas en el servicio, siempre que sean accesibles de forma segura. El objetivo es conseguir una presentación uniforme sin dejar residuos evidentes. Para ello, debe utilizar paños, herramientas y productos apropiados para el material. No todas las superficies transparentes son necesariamente vidrio convencional; algunas pueden ser acrílicas, tener películas o incorporar tratamientos específicos. Cuando existe duda sobre el material, es preferible consultar antes de aplicar un producto que pueda dañarlo.

La iluminación de una tienda puede hacer que pequeñas marcas sean muy evidentes. Por eso, después de limpiar resulta útil observar la superficie desde más de una posición. También se debe prestar atención a bordes y zonas de contacto frecuente, siempre dentro de lo establecido en la rutina. Si es necesario alcanzar una superficie elevada, solamente deberían utilizarse equipos autorizados y adecuados para esa tarea. Subirse sobre muebles, cajas o exhibidores improvisados representa un riesgo innecesario. Cuando la altura excede el alcance permitido para el personal de limpieza habitual, puede ser necesario otro procedimiento o personal preparado específicamente para trabajos en altura.

Los productos y herramientas deben mantenerse organizados durante toda la actividad. Dejar recipientes abiertos o utensilios en zonas de paso puede provocar accidentes, especialmente cuando otros trabajadores están preparando simultáneamente el establecimiento. Si el piso queda húmedo accidentalmente, debe atenderse y señalizarse según los procedimientos correspondientes. Al finalizar, la persona puede revisar que puertas, espejos y cristales estén listos antes de guardar sus materiales. Este trabajo requiere atención visual, pero algunas tiendas necesitan un nivel todavía mayor de detalle alrededor de artículos delicados y exhibiciones cuidadosamente diseñadas.

Personal de limpieza para áreas con productos delicados

En tiendas donde se exhiben productos frágiles o sensibles, la limpieza requiere especial precaución. El trabajador necesita conocer de antemano qué objetos puede mover y cuáles deben permanecer en su posición. La regla más segura consiste en no manipular mercancía cuando esa función no haya sido expresamente autorizada. La limpieza puede realizarse alrededor de los artículos utilizando herramientas adecuadas y movimientos controlados. Si una zona no puede alcanzarse sin desplazar una pieza, corresponde solicitar indicaciones. Esta precaución ayuda a reducir daños y evita alterar una presentación preparada por otro equipo.

La concentración es importante porque una rutina demasiado automática puede provocar golpes involuntarios. Bolsos de herramientas, mangos largos o recipientes deben mantenerse alejados de productos expuestos. También puede ser necesario evitar determinados aerosoles cerca de mercancías, especialmente si las instrucciones del establecimiento así lo indican. El producto de limpieza debería aplicarse conforme a las recomendaciones correspondientes y, cuando proceda, sobre el paño en lugar de directamente sobre áreas sensibles. Cada tienda puede tener procedimientos distintos, por lo que el personal necesita recibir orientación específica antes de comenzar.

Si ocurre un accidente, el trabajador debe comunicarlo inmediatamente y seguir el procedimiento establecido. Ocultar una pieza dañada o intentar repararla sin autorización puede agravar la situación. La transparencia y responsabilidad son cualidades importantes cuando se trabaja cerca de mercancía. Asimismo, el empleado debe respetar las normas internas relacionadas con acceso a vitrinas cerradas, llaves o zonas restringidas. En algunos establecimientos, precisamente esas vitrinas cerradas requieren una persona autorizada para su limpieza interior.

Auxiliar para limpieza interior de vitrinas cerradas

Las vitrinas cerradas pueden proteger productos del contacto directo, pero su interior también puede acumular polvo con el tiempo. Cuando se programa una limpieza interna, la persona responsable necesita seguir las reglas de acceso de la tienda. Si existen llaves, cerraduras o sistemas de seguridad, no debería manipularlos salvo que tenga autorización. La apertura y cierre puede realizarse en presencia de un encargado o mediante el procedimiento establecido. Esta precaución resulta especialmente importante cuando el mobiliario contiene mercancía que necesita control adicional.

Una vez abierta la vitrina, el trabajo debe realizarse de forma ordenada. Si los artículos necesitan retirarse temporalmente, debería existir un método para mantenerlos identificados y devolverlos correctamente. Dependiendo de la tienda, esta actividad puede corresponder al personal de ventas o de exhibición y no al equipo de limpieza. Definirlo previamente evita confusiones. La persona encargada de limpiar puede concentrarse en cristales interiores, bases y otras superficies autorizadas, evitando tocar mecanismos, iluminación o componentes eléctricos que no formen parte de su función.

Antes de cerrar, debe comprobarse que no queden paños, herramientas o residuos dentro. También conviene revisar visualmente la superficie desde el exterior para detectar marcas que solamente resultan visibles cuando la vitrina está cerrada e iluminada. Si existe condensación, daño en una cerradura o algún problema que no corresponde a limpieza, se informa al encargado. La atención a estos detalles permite entregar un resultado profesional. Pero mientras algunas personas trabajan dentro de vitrinas, otras pueden concentrarse en un elemento imprescindible para que la mercancía luzca correctamente: las repisas y estantes.

Personal para limpieza de estantes y repisas

El trabajador encargado de estantes y repisas elimina polvo y suciedad de las superficies accesibles según la rutina establecida. Puede trabajar sobre mobiliario vacío antes de que se coloque mercancía o alrededor de productos cuando la tienda ya está preparada. En ambos casos, debe conocer qué materiales son compatibles con cada superficie. Algunas repisas pueden tener acabados sensibles a determinados productos o requerir métodos específicos. Aplicar una sustancia sin verificar puede dejar manchas o deteriorar la presentación del mobiliario.

Cuando existen varias filas de estantes, una secuencia de arriba hacia abajo puede ser útil cuando el procedimiento lo permite, evitando volver a ensuciar superficies ya terminadas. Sin embargo, cada establecimiento puede establecer su propio método según la disposición del espacio. La persona debe mantener las herramientas bajo control y evitar bloquear pasillos. Si trabaja cerca del suelo, también necesita estar atenta al movimiento de otros empleados que preparan el local antes de la apertura. La coordinación resulta esencial cuando varias tareas ocurren simultáneamente.

Los estantes pueden contener etiquetas, carteles o sistemas electrónicos que no deberían mojarse ni manipularse sin autorización. El trabajador necesita reconocer estos elementos y limpiar alrededor de ellos de acuerdo con las instrucciones recibidas. Si encuentra adhesivos, manchas difíciles o residuos que no salen mediante el procedimiento habitual, debe consultar antes de utilizar herramientas abrasivas o sustancias más fuertes. La intención de conseguir un mejor resultado nunca debería conducir a dañar la superficie. Una vez limpios los estantes, la atención puede trasladarse hacia otro punto fundamental de la presentación comercial: las zonas de exposición promocional.

Auxiliar de limpieza de exhibiciones promocionales

Las exhibiciones promocionales suelen diseñarse para llamar la atención y pueden incluir carteles, bases, productos, iluminación u otros elementos. El auxiliar encargado de limpiarlas necesita trabajar sin alterar la composición preparada por el equipo comercial. Su función puede consistir en retirar polvo de superficies accesibles, eliminar huellas y mantener limpia el área alrededor de la exhibición. Si un cartel está inclinado o un producto parece mal colocado, lo más prudente es comunicarlo en lugar de reorganizarlo por iniciativa propia, salvo que esa responsabilidad forme parte expresamente del puesto.

Estas zonas pueden cambiar con frecuencia, de manera que el trabajador no debería asumir que la rutina de la semana anterior sigue siendo válida. Una nueva campaña puede incorporar materiales diferentes que necesiten otro método de limpieza. Recibir indicaciones sobre las superficies antes de comenzar reduce riesgos. Asimismo, determinados elementos pueden estar conectados a electricidad. El personal de limpieza no debe desmontar, abrir o intervenir equipos eléctricos sin autorización y capacitación. Si necesita limpiar alrededor de ellos, debe seguir el procedimiento seguro establecido.

La velocidad puede ser importante cuando una campaña ocupa un área extensa y la tienda está próxima a abrir, pero la precisión sigue siendo necesaria. Un paño olvidado, un recipiente visible o un piso húmedo puede afectar la preparación del establecimiento. Al terminar, la persona debería retirar todos sus materiales y dejar el área lista para circulación. Este tipo de puesto demuestra cómo limpieza y presentación comercial se relacionan estrechamente sin ser exactamente la misma función. En tiendas grandes, además, puede ser necesaria una persona que revise varias zonas antes de permitir que el equipo dé por concluido el trabajo.

Encargado de revisión final de vitrinas y exhibidores

El encargado de revisión final verifica que las áreas incluidas en la limpieza hayan sido atendidas antes de la apertura. Puede utilizar una lista de comprobación definida por la tienda para revisar vitrinas principales, exhibidores, espejos, puertas y otras superficies. Su función no consiste simplemente en buscar defectos, sino en mantener un estándar consistente. Cuando detecta una marca o área pendiente, puede comunicarla al trabajador responsable para que sea corregida mientras todavía existe tiempo.

La revisión debe basarse en criterios establecidos y no únicamente en preferencias personales. Si determinadas superficies requieren un acabado específico, el encargado necesita conocerlo. También debe distinguir entre suciedad y daño. Una grieta, rayón permanente o pieza deteriorada no se soluciona insistiendo con productos de limpieza. En esos casos, corresponde registrar o comunicar la incidencia al área adecuada. Esta distinción evita esfuerzos innecesarios y reduce el riesgo de empeorar un daño existente.

El tiempo es particularmente relevante porque la revisión ocurre antes de que entren clientes. El encargado puede priorizar zonas de alta visibilidad y después comprobar las demás áreas incluidas. Si una tarea no puede completarse de forma segura antes de la apertura, debe comunicarlo para que se tome una decisión apropiada. La seguridad no debería sacrificarse por cumplir unos minutos de diferencia. Esta función requiere atención al detalle y capacidad para comunicarse de manera respetuosa con el equipo. Y cuando la tienda tiene numerosas vitrinas, puede ser útil complementar esa supervisión con una persona dedicada a organizar materiales y suministros.

Auxiliar de materiales y productos de limpieza

El auxiliar de suministros ayuda a que el equipo disponga de paños, herramientas y productos autorizados antes de comenzar. En operaciones pequeñas esta responsabilidad puede recaer en el mismo trabajador de limpieza, mientras que en establecimientos grandes puede organizarse por separado. Mantener los materiales identificados facilita seleccionar el producto correcto para cada superficie y reduce el riesgo de utilizar sustancias incompatibles. Las etiquetas y las instrucciones deben conservarse y respetarse.

La persona también puede controlar de manera básica qué suministros necesitan reposición y comunicarlo al responsable. No debería mezclar productos ni rellenar recipientes de manera contraria a los procedimientos establecidos. El almacenamiento necesita respetar las indicaciones correspondientes, especialmente cuando existen sustancias que requieren condiciones particulares. Mantener el área ordenada evita derrames y facilita que cada trabajador encuentre rápidamente aquello que necesita durante el breve periodo anterior a la apertura.

Después del servicio, los implementos pueden requerir limpieza, almacenamiento o sustitución. Un paño utilizado sobre una superficie determinada quizá no deba emplearse inmediatamente en otra, dependiendo de los procedimientos del establecimiento. La organización de estos recursos contribuye tanto a la eficiencia como a la calidad. Cuando todo está disponible desde el inicio, el equipo pierde menos tiempo buscando materiales. Esta función puede parecer secundaria, pero una rutina de apertura depende de muchos pequeños detalles coordinados. El último perfil relacionado reúne precisamente varias de estas responsabilidades en una sola posición.

Operario de limpieza general antes de apertura

El operario de limpieza general puede encargarse de vitrinas, exhibidores y otras superficies definidas dentro de una rutina previa a la apertura. Este perfil resulta útil cuando la tienda necesita una persona versátil capaz de atender diferentes zonas siguiendo un orden de prioridades. La jornada puede comenzar temprano y tener una hora límite muy clara: cuando el establecimiento abre, las áreas comerciales deben encontrarse despejadas y los materiales de limpieza guardados. Por ello, puntualidad y organización son dos cualidades especialmente importantes.

El trabajador necesita conocer qué tareas debe completar diariamente y cuáles se realizan solamente de forma periódica. Las vitrinas principales pueden necesitar atención frecuente, mientras que el interior de ciertos exhibidores quizá se programe de otra manera. Una lista de tareas ayuda a administrar el tiempo y evita intentar realizar una limpieza profunda de todas las zonas cada mañana. También permite reservar procedimientos especiales para momentos en los que puedan hacerse sin interferir con clientes o trabajadores.

Este puesto requiere flexibilidad, pero las responsabilidades deben permanecer claras. Ser operario general no significa manipular instalaciones eléctricas, mover estructuras pesadas o trabajar en alturas sin los medios adecuados. Cuando una tarea excede la capacitación o el equipo disponible, corresponde comunicarlo. Una persona confiable sabe completar aquello que está dentro de su función y reconocer cuándo necesita apoyo. Con estas posibilidades en mente, resulta más sencillo definir qué características debería reunir el personal contratado para limpiar vitrinas y exhibidores antes de abrir una tienda.

Requisitos

Los requisitos exactos pueden variar según el establecimiento, los materiales de las vitrinas y el alcance del servicio. Entre las características que pueden considerarse se encuentran:

  1. Puntualidad para completar la limpieza antes de la apertura.
  2. Responsabilidad y constancia.
  3. Experiencia previa en limpieza cuando sea requerida.
  4. Atención al detalle.
  5. Capacidad para seguir una rutina de trabajo.
  6. Habilidad para limpiar cristales sin dejar marcas visibles.
  7. Capacidad para identificar diferentes tipos de superficies.
  8. Disposición para utilizar únicamente productos autorizados.
  9. Capacidad para leer y seguir instrucciones de uso.
  10. Compromiso de no mezclar sustancias de limpieza sin autorización.
  11. Cuidado al trabajar cerca de mercancía.
  12. Respeto por vitrinas cerradas y zonas restringidas.
  13. Honestidad en el manejo de objetos encontrados.
  14. Capacidad para reportar daños o incidencias.
  15. Discreción dentro de las instalaciones.
  16. Respeto por las políticas internas de la tienda.
  17. Capacidad para trabajar individualmente o en equipo.
  18. Buena organización de herramientas.
  19. Capacidad para mantener despejadas las zonas de circulación.
  20. Atención especial cuando existen pisos húmedos.
  21. Uso de los equipos de protección establecidos para cada tarea.
  22. Capacidad para utilizar escaleras u otros equipos únicamente cuando esté autorizado y capacitado.
  23. Disposición para trabajar en horarios anteriores a la apertura comercial.
  24. Capacidad para mantener un ritmo constante sin sacrificar calidad.
  25. Respeto por etiquetas, carteles y elementos promocionales.
  26. Capacidad para limpiar alrededor de productos sin alterar su ubicación.
  27. Comunicación clara con supervisores o encargados.
  28. Cuidado con elementos eléctricos o iluminación integrada.
  29. Disposición para no intervenir equipos que no formen parte de sus funciones.
  30. Capacidad para distinguir entre una mancha y un daño que debe reportarse.
  31. Atención para revisar el resultado desde diferentes ángulos.
  32. Capacidad para guardar materiales antes de la apertura.
  33. Cumplimiento de las normas de seguridad aplicables al lugar de trabajo.
  34. Disponibilidad compatible con los días y horarios establecidos por la tienda.

Una descripción clara del puesto debería especificar también la hora de entrada, duración aproximada del turno, frecuencia semanal, áreas incluidas, materiales proporcionados y cualquier responsabilidad adicional.

Beneficios

Los beneficios laborales concretos dependerán del empleador y de las condiciones de contratación. Sin prometer prestaciones específicas, este tipo de trabajo puede proporcionar diferentes aspectos positivos:

  1. Experiencia en limpieza de establecimientos comerciales.
  2. Desarrollo de habilidades para limpiar cristales y superficies de exhibición.
  3. Aprendizaje sobre diferentes materiales.
  4. Experiencia trabajando con horarios definidos.
  5. Desarrollo de puntualidad y organización.
  6. Posibilidad de adquirir experiencia en preparación de tiendas.
  7. Desarrollo de atención al detalle.
  8. Experiencia siguiendo listas de tareas.
  9. Aprendizaje sobre uso responsable de productos.
  10. Desarrollo de hábitos de seguridad.
  11. Experiencia trabajando alrededor de mercancía.
  12. Posibilidad de fortalecer referencias laborales mediante un buen desempeño.
  13. Desarrollo de capacidad para administrar el tiempo.
  14. Experiencia en trabajo individual y coordinado.
  15. Aprendizaje sobre estándares de presentación comercial.
  16. Desarrollo de habilidades para identificar prioridades.
  17. Experiencia con rutinas previas a la apertura.
  18. Mayor conocimiento sobre mantenimiento básico de superficies.
  19. Desarrollo de comunicación con equipos comerciales.
  20. Experiencia útil para otros puestos de limpieza profesional.
  21. Posibilidad de aprender procedimientos de control de calidad.
  22. Desarrollo de constancia en tareas repetitivas.
  23. Experiencia en organización de materiales.
  24. Aprendizaje sobre protección de mercancía durante la limpieza.
  25. Desarrollo de una rutina profesional orientada a resultados.

Cualquier remuneración, prestación, descanso, uniforme, incentivo o beneficio adicional debe confirmarse directamente en las condiciones reales ofrecidas para el puesto.

Ventajas

La limpieza de vitrinas y exhibidores antes de la apertura puede ser una alternativa adecuada para personas organizadas que prefieren tareas concretas y resultados visibles.

  1. Permite trabajar con objetivos claramente definidos.
  2. El resultado de la limpieza puede observarse inmediatamente.
  3. Favorece el desarrollo de atención al detalle.
  4. Permite adquirir experiencia en entornos comerciales.
  5. Desarrolla habilidad para administrar periodos de trabajo específicos.
  6. Ayuda a crear hábitos de puntualidad.
  7. Permite aprender técnicas de limpieza para diferentes superficies.
  8. Fortalece la capacidad para seguir instrucciones.
  9. Favorece el trabajo organizado por áreas.
  10. Desarrolla responsabilidad alrededor de mercancía.
  11. Permite adquirir experiencia con vitrinas y exhibidores.
  12. Ayuda a comprender la importancia de la presentación de una tienda.
  13. Desarrolla capacidad para detectar y comunicar incidencias.
  14. Favorece el uso responsable de materiales.
  15. Permite trabajar con rutinas que pueden volverse predecibles.
  16. Desarrolla experiencia en preparación previa a horarios comerciales.
  17. Ayuda a fortalecer hábitos de seguridad.
  18. Permite aprender a trabajar sin alterar exhibiciones.
  19. Favorece la coordinación con otros trabajadores.
  20. Desarrolla capacidad para diferenciar prioridades.
  21. Puede proporcionar experiencia transferible a otros empleos de limpieza.
  22. Permite aprender a revisar resultados antes de terminar una tarea.
  23. Favorece el cuidado de herramientas y suministros.
  24. Desarrolla constancia y disciplina.
  25. Puede resultar apropiado para quienes prefieren actividades prácticas.
  26. Permite contribuir directamente a la presentación del establecimiento.
  27. Ayuda a desarrollar un método de trabajo eficiente.
  28. Fortalece la capacidad para completar tareas dentro de un horario límite.
  29. Permite adquirir experiencia en control básico de calidad.
  30. Favorece una cultura de orden y cuidado del espacio.

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